Alejandro “El Pequeño” Murat; Entre el desastre y la desgracia

Por: @justicieroclandestino

Alejandro III de Macedonia, más conocido como Alejandro Magno o Alejandro el Grande, fue el rey de Macedonia desde 336 a. C. hasta su muerte. Hijo y sucesor de Olimpia de Epiro y Filipo II de Macedonia, su padre, lo preparó para reinar.

Alejandro Ismael Murat Hinojosa, mas conocido como Alejandro El Pequeño o Alejandro El Oaxaquense por haber nacido en el Estado de México, no obstante gobierna el Estado de Oaxaca, hijo y sucesor de Guadalupe Hinojosa y José Nelson Murat, su padre quien lo preparo para vivir del erario público.

No sé si es evidente el paralelismo entre  El pequeño Alejandro y El Magno, ambos fueron hijos de padres abusivos y déspotas, sin embargo gracias a su posición privilegiada tuvieron acceso a la mejor educación; Magno fue discípulo de Aristóteles en Grecia y El Pequeño en la Universidad de Columbia en Nueva York de Joseph Stiglitz Premio Novel de Economía.

La desgracia y la tragedia están presentes en las vidas de los Alejandros tanto del Pequeño como del grande. ambos conocen muy jóvenes la orfandad Magno perdió a su padre Filipo y quedo bajo la influencia de su manipuladora madre Olimpia y El pequeño pierde a su madre Lupita y queda bajo la tutela de su manipulador padre Nelson.

Ya he comentado el paralelismo en algún articulo anterior, hoy la fatalidad muestra su mas aterradora cara al Gobernante de Oaxaca. Alejandro El Pequeño miró directamente los ojos de la muerte y como nunca antes percibió la fragilidad de la existencia y la superficialidad de la riqueza y el poder.

La ironía macabra incluso lo hizo consciente de como la imprudencia, la soberbia, la prepotencia de la política mexicana y sobre todo de los políticos, causa la muerte siempre trágica y desafortunadamente de los mas vulnerables y desprotegidos.

No me refiero únicamente a las victimas fatales del helicóptero militar que mató al menos a 14 personas entre ellos niñas y niños, sino a los cientos de oaxaqueños que cada año mueren por la falta de infraestructura hospitalaria, de medicamentos, de equipamiento y material quirúrgico y de personal médico y de enfermeras.

Cientos de ciudadanos mexicanos que en estado mas pobre del país son victimas de la marginación pero sobretodo de la corrupción inescrupulosa de los funcionarios ineptos que amparados por el influyentísimo desvían los recursos destinados a los mas pobres para incrementar las fortunas sexenales.

Alejandro Murat Hinojosa no podrá reparar la pérdida ni aliviar el dolor a las familias por las muertes que causó  la letal combinación de protagonismo, ineptitud e impericia en Jamiltepec, tampoco podrá quitar de su mente jamás el llanto desgarrador de los humildes dolientes durante el sepelio.

Lo que si podría hacer el gobernador de Oaxaca tras esta confrontación funesta, seria evitar que la corrupción en su gobierno  provoque mas muertes, porque es criminal que al frente de las instituciones encargadas de combatir la pobreza se encuentren funcionarios cuyo único merito es pertenecer a la plutocracia criminal que precisamente tienen hundido a Oaxaca en la miseria.

los huracanes y lluvias torrenciales, así como los devastadores terremotos de septiembre del año pasado fueron desastres naturales que como siempre afectan a los mas jodidos pero que al final beneficiaron a los más gandallas.

la ayuda nacional e internacional fluyó a Oaxaca pero desafortunadamente no llego a quienes realmente lo necesitaban, la ayuda para la reconstrucción ha beneficiado a familiares de los funcionarios y empresarios de la construcción adictos al régimen corrupto.

este nuevo sismo ahora en la costa  a pesar de no representar perdidas humanas, daba un excelente pretexto para echar mano nuevamente de recursos del FoNDen, por ello era apremiante tomarse la foto en la locación que reflejara la magnitud de la tragedia y llevar hasta el lugar el titular de la Secretaría de Gobernación que es quien administra los recursos para los desastres naturales.

Supongo que fue el titular de protección civil Heliodoro Díaz Escarraga quien sugirió la población de Jamiltepec pues es la que reportaba mayores afectaciones (al rededor de 50 casas) sin embargo la responsabilidad del operativo en efecto debió ser del ejército.

Jamiltepec siempre ha representado un alto riesgo para las operaciones aéreas, enclavado en lo mas agreste de las montañas de la costa, cuenta con muy pocos espacios para el aterrizaje de una aeronave de las dimensiones como la que causó  el fatal “incidente”.

Muy cerca de ahí se encuentra la Ciudad de Pinotepa Nacional ubicada en una planicie y con una  gran variedad de espacios apropiados para el aterrizaje de un helicóptero, como la posta zootécnica o la unidad deportiva, además esta el cuartel general y base de operaciones de la zona militar, cuenta con la estación de la Comisión Federal de Electricidad mas importante en la región.

Pinotepa Nacional también sufrió graves afectaciones por lo que se justificaba la presencia de la funcionarios de primer nivel que desde ahí coordinaran las acciones de atención a la victimas de la región, habrían tenido suficiente personal militar para resguardar la zona del aterrizaje y plantas de luz de CFE para iluminar un improvisado helipuerto.

Como el hubiera no existe y en efecto todas estas son fallas atribuibles o derivadas de la disposición de equipo y aeronaves militares para la transportación de funcionarios civiles se entiende aunque no se justifica que el general Cienfuegos diera la cara para responsabilizar al ejército por la muerte de los civiles en Jamiltepec

No se justifica por que el único personal militar involucrado fue la tripulación que solo acata órdenes de servir de taxi aéreo a funcionarios civiles los cuales no llevaban alimentos medicinas o equipo de salvamento para dar los primeros auxilios a la población, ni tampoco se trataba de un operativo de evacuación ante una amenaza real o inminente. Habría que revisar los protocolos del PLAN DNIII mediante el cual el ejército reacciona ante un desastre natural.

Por cierto Heliodoro Díaz Escarraga no tiene ninguna experiencia en protección civil, se hizo celebre por el escandalo del Porche Amarillo que su hijo el Yoyito presumió en las redes sociales y que terminó protagonizando un nuevo escandalo cuando su camioneta en reversa atropello personas, destrozo vehículos y acabó su loca carrera incrustado en una barda justo a los 100 días iniciada la nueva administración en la que el junior era uno de los funcionarios encargados del combate a la pobreza.

El Pequeño Alejandro fue tocado por la muerte, de ahora en adelante su percepción de la vida debe ser diferente, espero sinceramente que reflexione en todos los actos de su vida, particularmente creo que el pequeño Alejandro es un hombre bien intencionado pero eso a veces no basta.

Ante esta nueva oportunidad el gobernante de Oaxaca debería cuestionarse y cuestionar todo lo que  nunca preguntó, empezando con la fortuna que su padre el exgobernador de Oaxaca amasó cuando jamás ejerció profesionalmente ni tuvo actividad empresarial, toda su vida vivió del erario público.

A veces la vida da a algunos cuantos una segunda oportunidad, cada uno es responsable de aprovecharla para trascender o condenarse al desprecio.

 

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