“¡Mamá, hice una travesura!”, jovencita mató a balazos a su hermano

Marcos recibió un balazo en la espalda y después otro en la cabeza, al parecer ya cuando estaba tirado en el suelo. Su hermana sufre trastornos psicológicos y ataques de ansiedad

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Ciudad de México.- Sonó el teléfono y Olivia contestó; era su hija, de 17 años, “¡mamá, hice una travesura!”, le dijo la jovencita.

Olivia le preguntó casi de inmeadiato qué tipo de travesura había cometido, pero sólo había silencio del otro lado de la línea.

Segundos después su hija Brenda le respondió algo sorprendente y escalofriante, “es algo malo, maté a mi hermano”, le dijo.

La aterrada señora salió rápidamente hacia su vivienda, en la Colonia Arenal de Guadalupe, en la delegación Tlalpan, y trágicamente confirmó que no era una broma, pues su hijo yacía sin vida en el pasillo principal. Estaba bocabajo, sobre un charco de sangre y sin signos vitales.

Lo último que dijo la jovencita es que había peleado con su hermano.

Ella llevaba en el hombro un morral, el cual contenía un revólver calibre .22, propiedad de su abuelo y con el cual se presume cometió el homicidio.

De acuerdo a la indagatoria FLTP/TLP-4/UI-3C/D/631/03-2018, cerca de las 21:00 horas del martes pasado, la madre pidió una ambulancia, pero ya nada podía hacerse por el joven, identificado como Marcos “N”, de 24 años de edad, musico de profesión.

Marcos recibió un balazo en la espalda y después otro en la cabeza, al parecer ya cuando estaba tirado en el suelo.

La madre de Brenda explicó a las autoridades que su hija sufría trastornos psicológicos y ataques de ansiedad; a veces hasta padecía de pérdida de la memoria. Añadió que no estudiaba y que ya había tenido otros episodios de violencia.

Sus hijos no se llevaban bien y que se quedaban solos en casa porque tanto ella como su esposo trabajaban casi todo el día, añadió la afligida mujer.

Desde principios de 2016, Brenda iba con psicólogos y médicos del Hospital Siglo 21, por lo cual tomaba medicamentos.

La madre reveló que nunca se dio cuenta de que su hija sabía dónde ocultaban el arma de fuego, en la parte alta de un clóset.

Brenda quedó a disposición de la Fiscalía del Menor.

No se ha descartado que pudiera fincarse responsabilidad a los padres por dejar al alcance de su hija un arma de fuego, la cual aparentemente no contaban con ningún permiso.

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